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el fuego y los tontos



Nunca se ha encontrado un fuego que diga "permítame quemar a los tontos"; pero un tonto que agrede el fuego se quema por su propia mano.

Christopher Titmuss

La nobleza de la Arquitectura, según Pedro Ramírez Vázquez



La nobleza de nuestra disciplina reside en la tarea misma que nos exige no destruir nuestro medio vital ni ignorar la justa exigencia del equilibrio social.

Pedro Ramírez Vázquez




Algunas citas de Diego Rivera




        Los negreros henequeneros dieron un numeroso e ilustre contingente a la aristocracia porfiriana. Felipe Carrillo Puerto los arruinó porque hizo de los antiguos esclavos de ellos los mexicanos mejor organizados de todo el país. Y como en México la revolución política ha hecho morir a 500 mil hijos del pueblo, pero casi no ha tocado a los burgueses culplables de la matanza, Felipe tenía que caer tarde o temprano bajo la bala o el puñal que ellos pagaran, como seguirán cayendo en México todos los revolucionarios que fíen más en la fuerza de la razón que en la del perpetuo pie de guerra. 

        Los ricos y todos los que viven trabajando poco y ganando mucho, chupando la sangre del pueblo, empiezan a percibirse de lo que pasa y a formarse planes y poner ganchos para el trabajador. Los que viven del sudor del pueblo, componen partidos nuevos a los que ponen nombres socialistas o algo parecido; por eso esté es el momento en que el trabajador debe tener más cuidado para no caer en la trampa que le ponen esos señores que lo que quieren es subir y se proclaman, con tal fin, amigos del pueblo cívico-progresista y al mismo tiempo invitan a los burgueses, empleados y profesionistas a defender sus intereses en contra de los del obrero y el campesino. Esos entes son iguales a los que en Italia se llaman facistas, quieren y hacen lo mismo que aquellos: apoderarse del poder y poner un pie en el pescuezo del trabajador.

     Tengo guardados en un banco, sí señores, hasta cinco mil dólares, así en dólares, moneda americana, porque en México no tengo compradores para mis cuadros, aparte de cinco amigos mpios que se han atrevido; esos dólares los conservo como una pequeña reserva, precisamente; para no "depender del presupuesto" y garantizarme con esa suma que representa menos de los que algunos de nuestros próceres juegan en un cuarto de hora de póker, la libertad de pensamiento y acción y expresión como hombre libre, sin tener necesidad de depender del presupuesto de la internacional de Moscú, ni temer ser expulsado, como lo fui, por el partido estalinista, excomunista, ni tampoco temer mi expulsión del presupuesto nacional, guardando siempre,pese a quienes pese, y en donde quiera que sea, mis convicciones revolucionarias.

Frases y citas de José Vasconcelos


     Yo soy en estos instantes, más que un rector que sucede a los anteriores, un delegado de la revolución que no viene a buscar refugio para meditar en el ambiente tranquilo de las aulas, sino a invitaros a que salgais a la lucha, a que compartais con nosotros las responsabilidades y esfuerzos. En estos momentos yo no vengo a trabajar por la universidad sino a pedir a la universidad que trabaje por el pueblo... Organicemos entonces el ejército de los educadores que sustituya al ejército de los destructores. Y no descansemos hasta haber logrado que las jóvenes abnegadas, que los hombres cultos, que los héroes de todos de nuestra raza se dediquen a servir a los intereses de los desvalidos y se pongan a vivir entre ellos para enseñarles hábitos de trabajo, hábitos de aseo, veneración por la virtud, gusto por la belleza y esperanza en sus propias almas. Ojala que esta universidad pueda alcanzar la gloria de ser la iniciadora de esta enorme obra de redención nacional.                                                                           José Vasconcelos, Discurso 9 de julio de 1920.


     Viendo los trabajos hechos por los niños, de los cuales la mayor parte son de familia obrera, se siente la necesidad de repetir a los hombres que pintan: volveos como niños y decir a los maestros: no hagais de esos niños admirables unos hombres banales.


    El arte es individual y únicamente los mediocres se amparan en el gregarismo de las asociaciones que están muy bien para defender el salario del obrero que puede ser fácilmente reeemplazado, nunca para la obra insustituible del artista.

Lo que algunos genios piensan de los gatos



“El hombre es civilizado en la medida que comprende a un gato.”
George Bernard Shaw

“No puedes nunca ser dueño de un gato;
en el mejor de los casos te permite ser su acompañante.”
Harry Swanson

“He estudiado muchos filósofos y muchos gatos.
La sabiduría de los gatos es infinitamente superior.”
Hippolyte Taine

“Mi gato nunca se ríe o se lamenta, siempre está razonando.”
Miguel de Unamuno

“El paraíso jamás será paraíso a no ser que mis gatos estén ahí esperándome.”
Epitafio en un cementerio de animales

“Dios hizo el gato para ofrecer al hombre el placer de acariciar un tigre.”
Víctor Hugo

“Si yo prefiero los gatos a los perros es porque no hay gatos policías.” -
Jean Cocteau

“No hay gatos corrientes.”
Colette

“Los gatos saben por instinto la hora exacta a la que van a despertarse sus amos,
y los despiertan diez minutos antes.”
Jim Davis

“Se convierte en compañero de tus horas de soledad, melancolía y pesar. Permanece veladas enteras en tus rodillas, ronroneando satisfecho, feliz por hallarse contigo, y prescinde de la compañía de animales de su propia especie. Los gatos se complacen en el silencio, el orden y la quietud, y ningún lugar les conviene mejor que el escritorio de un hombre de letras. Es una labor muy difícil ganar el afecto de un gato; será tu amigo si siente que eres digno de su amistad, pero no tu esclavo.
Theóphile Gautier

“Dos personas, al conocerse, se relajan totalmente cuando descubren que ambas tienen gatos. Y se zambullen en las anécdotas.”
Charlotte Gray

“Los gatos tienen una absoluta honestidad emocional;
los seres humanos, por una razón u otra,
pueden ocultar sus sentimientos,pero el gato, no.” -
Ernest Hemingway

“Si quieres escribir sobre seres humanos,
lo mejor que puedes tener en casa es un gato.”
Aldous Huxley

“El gato es el único animal que ha logrado domesticar al hombre.”
Marcel Mauss

“Todo gato siempre buscará, y generalmente encontrará,
el sitio más confortable dentro de una habitación seleccionada al azar.”
Ondinet

“El nivel de interés de un gato en algo será inversamente proporcional al esfuerzo que su dueño esté haciendo para captar su interés sobre ese algo.”
Pattison

“¿Qué importa si el gato es blanco o negro, con tal que cace ratones?.”
Den Xiao Pin

“El ideal de la calma es un gato sentado.”
Jean Renard

“El gato no nos acaricia, se acaricia con nosotros.”
Antoine Rivarol

“El hombre tiene dos medios para refugiarse de las miserias de la vida:
la música y los gatos.”
Albert Schweitzer

“Los gatos son misteriosos;
pasa más por su mente de lo que nunca podríamos imaginarnos.”
Walter Scott

“El más pequeño gato es una obra maestra.”
Leonardo da Vinci

Algo de la sabiduría Rabindranath Tagore


      Nunca leo las escrituras; de hecho, las evito, porque tengo mi propia experiencia de lo trascendental y no quiero que las palabras de otros se mezclen con mi experiencia original, auténtica, individual. Quiero ofrecerle a Dios exactamente lo que constituye el latido de mi corazón. Puede que otros lo hayan conocido —sin duda, otros lo han conocido— pero su conocimiento no puede ser mi conocimiento. Solo mi experiencia puede satisfacerme, puede colmar mi búsqueda, puede darme confianza en la existencia. No quiero ser un creyente.

      No quiero ser un creyente; quiero ser alguien que sabe. No quiero tener muchos conocimientos; quiero ser lo suficientemente inocente como para que la existencia me revele sus misterios. No quiero ser considerado un santo.

      Solo tengo un deseo: ser recordado como un cantor de canciones, como un bailarín, como un poeta que ha ofrecido todo su potencial, todas las flores de su ser, a la divinidad desconocida de la existencia. No quiero ser venerado; lo considero una humillación... algo feo, inhumano, y completamente distante del mundo. Todo hombre lleva en sí a Dios; toda nube, todo árbol, todo océano está lleno de divinidad, así es que ¿quién debe venerar a quién?

      Obstinadas son las restricciones, pero me duele el corazón cuando intento vencerlas. La libertad es lo único que quiero, pero me avergüenzo de tener esperanza de ella.

Citas tomadas de la novela "Oficio de tinieblas" de Rosario Castellanos


OFICIO DE TINIEBLAS, ROSARIO CASTELLANOS

      Pedro se desvelaba, con los ojos fijos en la cartilla de San Miguel, contemplando aquellos signos que lentamente penetraban en su entendimiento. ¡que orgullo, al día siguiente, presentarse ante los demás con la lección sabida! ¡Que emoción descubrir los nombres de los objetos y pronunciarlos y escribirlos y apoderarse así del mundo! ¡Que asombro cuando escucho, por vez primera “hablar el papel”!

      Solo los jóvenes, cuyo brío no había sido aún refrenado, conservaron de aquellas pláticas una inquietud, una semilla que, para germinar tendría que romper la dura costra de la inercia y la conformidad.

      Un pueblo que desoye los conejos y las advertencias de su párroco, que abandona la práctica de una religión de humildad y de obediencia y que se lanza a desenterrar imágenes de una pasado salvaje y sanguinario, desafiando así la cólera de sus señores naturales y poniendo en peligro el orden establecido. ¿Adónde conduciría todo esto? A su fin lógico: la toma de las armas y la exigencia violenta de unos derechos que si bien la ley se los acordaba los indios no los merecían. Nadie que conociera su índole, sus costumbres, sus tendencias podía dudar que los indios precisaban una tutela ¿y quién iba a ejercerla mejor y más beneficiosamente para todos, que los patrones?

      Ay, si puidera dejar caer sobre su oreja una palabra, una sola palabra, mientras dormía. ¡Y si esa palabra llegase a ser depositada en el altar, para que la recogieran los ídolos!
      Pedro se inclinó sobre el sueño de su mujer, y lentamente, fue pronunciando la única oración que sabía:
      - La tierra, Catalina. Diles que nos devuelvan la tierra. Si nos piden la sangre, si nos piden la vida se las daremos. Pero que nos devuelvan la tierra.
      Un escalofrío sacudió el cuerpo de ilol que se tapó la oreja con la mano. Pedro se retiró de allí, seguro de que había sido escuchado.

      - ¿Se acuerdan de las historias antiguas?
      - Cuentos de viejos. Nadie sabe ya lo que pasó.
      - Cuando vinieron los primeros caxlanes, hace siglos, muchos prefirieron morir a rendirse.
      Un anciano hizo signos afirmativos. Si, había oído decir algo a sus abuelos. Algo de unos guerreros que se habían tirad desde un peñasco al fondo de un río.
      - Desde entonces el sumidero es sagrado.
      El sacrificio de tantas almas santificó cada piedra, cada rama, cada declive del abismo. ¿Y Chamula iba a quedar desamparada? ¿y en esta comarca inmensa ya no podría reinar el espíritu de San Juan, su ánimo de constructor y de dueño de rebaños? ¿Se envilecería esta tierra donde brotan tantos manantiales, donde la niebla bajaba a posarse con tanta frecuencia? ¡Que indignos había sido de vivir si no eran ahora capaces de disputar al ladino esta posición!

      Vendría la fuerza desordenada y caótica, de los caballos al galope, arrasándolo todo, dejando tras de si cenizas, ruinas y esclavitud. Las costumbres serían abolidas, las dignidades usurpadas, los santuarios profanados. ¿Qué sería del cielo si los Chamulas entregaban su tierra?

Evo Morales, Hoy otro mundo es imprescindible porque si no, no habrá ningún mundo posible


      “Ha llegado el tiempo de las naciones del sur. Antes fuimos colonizados y esclavizados, y con nuestro trabajo robado se levantaron los imperios del Norte (…). Hoy otro mundo es imprescindible porque si no, no habrá ningún mundo posible. Y ese otro mundo de igualdad, de complementariedad, de convivencia orgánica con la madre tierra solo puede surgir de los mil idiomas, de los mil colores, de las mil culturas hermanadas de todos los Pueblos del Sur”

Las montañas andantes

      

      Dicen que los camellos nunca se acercan a las montañas. Han elegido vivir en el desierto porque en el desierto ellos son las montañas andantes, pero junto a las montañas parecerán hormigas, y eso duele.

A treatise of human nature, David Hume


“cuando veo esta mesa y esa chimenea, lo único que se me hace presente son determinadas percepciones particulares, que son de naturaleza semejante a la de todas las demás percepciones… cuando vuelvo mi reflexión sobre mí mismo, no puedo jamás percibir este yo mismo sin alguna o algunas percepciones: ni puedo percibir nada más que las percepciones. Es pues la composición de éstas lo que forman al yo.”

Balún Canan de Rosario Castellanos... fragmentos




Ya se acabo el baldillito

De los rancheros de acá…

    -¿Qué es el baldillito, tío David?
    - Es la palabra chiquita para decir baldío. El trabajo que los indios tienen la obligación de hacer y que los patrones no tienen la obligación de pagar.
    -¡Ah!
    - Pues ahora se acabo. Si los patrones quieren que les siembren la milpa, que les pastoreen el ganado, su dinero les costará. ¿Y saben qué cosa va a suceder? Que se van a arruinar. Que ahora vamos a ser todos igual de pobres.
    - ¿Todos?
    - Sí.
    - ¿También nosotros?
    - También.
    - ¿Y qué vamos a hacer?
    - Lo que hacen los pobres. Pedir limosna; ir a la casa ajena a la hora de comer, por si acaso admiten un convidado.
    - No me gusta eso- dice Mario-. Yo quiero ser lo que tú eres, tío David. Cazador.
    - Yo no. Yo quiero ser la dueña de la casa ajena y convida a los que lleguen a comer.
    - Ven aquí, Mario. Si vas a ser cazador es bueno que sepas lo que voy a decirte. El Quetzal es un pájaro que no vive de dondequiera. Sólo por el rumbo de Tziscao. Hace su nido en los troncos huecos de los árboles para no maltratar las plumas largas de la cola. Pues cuando las ve sucias o quebradas muere de tristeza. Y se está siempre en lo alto. Para hacerlo bajar silbas así, imitando el reclamo de la hembra. El Quetzal mueve la cabeza buscando la dirección de donde partió el silbido. Y luego vuela hacia allá. Es entonces cuando tienes que apuntar bien, al pecho del pájaro. Dispara. Cuando el Quetzal se desplome, cógelo, arránquele las entrañas y rellénalo con una preparación especial que yo voy a darte, para disecarlo. Quedan como si estuvieran todavía vivos. Y se venden bien.
    - ¿Ya ves?- me desafía Mario-. No es difícil.
    - Tiene sus riesgos –añade tío David-. Porque en Tziscao están los lagos de diferentes colores. Y ahí es donde viven los nueve guardianes.
    - ¿Quiénes son los nueve guardianes?
    - Niña, no seas curiosa. Los mayores lo saben y por eso dan a esta región el nombre de Balún Canán. La llaman así cuando conversan entre ellos. Pero nosotros, la gente menuda más vale que nos callemos. Y tú, Mario, cuando vayas de cacería, no hagas lo que yo. Pregunta, indágate. Porque hay árboles, hay orquídeas, hay pájaros que deben respetarse. Los indios los tienen señalados para aplacar la boca de los guardianes. No los toques porque te traería desgracia. A mí nadie me avisó cuando me interné por primera vez en las montañas de Tziscao.
    Las mejillas de tío David, hinchadas, fofas, tiemblan, se contraen. Yo rasgo el silencio con un acorde brusco de guitarra.
    -Canta otra vez.
    La voz de tío David, más insegura, más desentonada, repite la canción nueva:

Ya se acabó el baldillito

De los rancheros de acá…


* ** ° ** *

XX

Mi nana me lleva aparte para despedirnos. Estamos en el oratorio. Nos arrodillamos ante las imágenes del altar.
    Luego mi nana me persigna y dice:
    - Vengo a entregarte mi criatura. Señor, tú eres testigo de que no puedo velar sobre ella ahora que va a dividirnos la distancia. Pero tú que estás aquí lo mismo que allá, protégela. Abre sus caminos, para que no tropiece, para que no caiga. Que la piedra no se vuelva en su contra y la golpee. Que no salte la alimaña para morderla. Que el relámpago no enrojezca el techo que la ampare. Porque con mi corazón ella te ha conocido y te ha jurado fidelidad y te ha reverenciado porque tú eres el poderoso, porque tú eres el fuerte.
    “apiádate de sus ojos. Que no miren a su alrededor como miran los ojos del ave de rapiña.
    “Apiádate de sus manos. Que no la cierre como el tigre sobre su presa. Que las abra para dar lo que posee. Que las abra para recibir lo que necesita como si obedeciera a tu ley.
    “Apiádate de su lengua. Que no suelte amenazas como suelta chispas el cuchillo cuando su filo choca contra otro filo.
    “Purifica sus entrañas para que de ellas broten los actos no como la hierba rastrera, sino como los árboles grandes que sombrean y dan fruto.
    “Guárdala, como hasta aquí la he guardado yo, de respirar desprecio. Si uno viene y se inclina ante su paz que no alarde diciendo: yo he domado la cerviz de este potro. Que ella también se incline a recoger esa flor preciosa – que a muy pocos es dado cosechar en este mundo- que se llama humildad.
    “Tú le reservaste siervo. Tú le reservarás el ánimo de hermano mayo, de custodio, de guardián. Tú le reservarás la balanza que pesa las acciones. Para que pese más su paciencia que su cólera. Para que pese más su compasión que su justicia. Para que pese más su amor que su venganza.
    “Abre su entendimiento, ensánchalo, para que pueda caber la verdad. Y se detenga antes de descargar le latigazo, sabiendo que cada latigazo que cae graba su cicatriz en la espalda del verdugo. Y así sean sus gestos como el ungüento derramado sobre las llagas.
    “Vengo a entregarte mi criatura. Te la entrego. Te la encomiendo. Para que todos los días, como se lleva el cántaro al río para llenarlo, lleve su corazón a la presencia de los beneficios de sus siervos a recibido para que nunca le falte gratitud. Que se siente ante su mesa, donde jamás se ha sentado el hambre. Que bese el paño que la cubre y es hermoso. Que palpe los muros de su casa, verdaderos y sólidos. Esto es nuestra sangre y nuestro trabajo y nuestro sacrificio.”
    Oímos, en el corredor, el trajín de los arrieros, de las cridadas ayudando a remachar los cajones. Los caballos ya están ensillados y patean los ladrillos del zaguán. La voz de mi madre dice mi nombre, buscándome.
    La nana se pone de pie. Y luego se vuelve a mí, diciendo:
    - Es hora de separarnos, niña.
    Pero yo sigo en el suelo, cogida de su tzec, llorando porque no quiero irme.
    Ella me aparta delicadamente y me alza hasta su rostro. Besa mis mejillas y hace una cruz sobre mi boca.
    - Mira que con lo que he rezado es como si hubiera yo vuelto, otra vez, a amamantar.

* ** ° ** *

Llego hasta la recamara de mi madre. Ahí está ella sobre su cama, la cama en la murió su hijo, retorciéndose y gimiendo como la res cuando el vaquero la derriba y su piel humea al recibir la marca de la esclavitud.
    A la orilla del lecho Amalia, con voz pareja, sin inflexiones, salmodia:
    - Es bueno vivir a la orilla de los ríos. Mirando pasar el agua se limpia la memoria. Oyendo pasar el agua se adormece la pena. Iremos a vivir a la orilla de un río.

Embriáguese; Charles Baudelaire


Hay que estar ebrio siempre. Todo reside en eso: ésta es la única cuestión. Para no sentir el horrible peso del Tiempo que nos rompe las espaldas y nos hace inclinar hacia la tierra, hay que embriagarse sin descanso. 

Pero, ¿de qué? De vino, de poesía o de virtud, como mejor les parezca. Pero embriáguense. 

Y si a veces, sobre las gradas de un palacio, sobre la verde hierba de una zanja, en la soledad huraña de su cuarto, la ebriedad ya atenuada o desaparecida ustedes se despiertan pregunten al viento, a la ola, a la estrella, al pájaro, al reloj, a todo lo que huye, a todo lo que gime, a todo lo que rueda, a todo lo que canta, a todo lo que habla, pregúntenle qué hora es; y el viento, la ola, la estrella, el pájaro, el reloj, contestarán: 

“¡Es hora de embriagarse!" 

Para no ser los esclavos martirizados del Tiempo, ¡embriáguense, embriáguense sin cesar! De vino, de poesía o de virtud, como mejor les parezca. 

Charles Baudelaire

Somos lo que pensamos...


Somos lo que pensamos, luego el destino está en nuestro pensamiento.
Buda

Varias frases, Buda, Osho, Samuel Beckett, Aaron Paquette y Éric-Emmanuel Schmitt



El cambio no es doloroso.
Sólo la resistencia al cambio, lo es.
Buda


No voy a enfrentarme contigo,
voy a tener educación,
a honrar las viejas costumbres,
y caminar por la buena senda.
·
No voy a pelear contigo,
voy a superar tu miedo
con profunda compasión.
·
No voy a luchar contigo,
yo soy un guerrero.
Aaron Paquette


Me gustaría ofrecerte una técnica.
En realidad, es una técnica muy simple,
pero puede parecer muy difícil al principio.
Si la pruebas, descubrirás que es simple.
Si no la pruebas y te limitas a cavilar sobre ella,
va a resultar muy difícil.
·
La técnica es la siguiente:
haz solamente lo que te gusta.
Si no te gusta, no lo hagas.
·
Pruébalo y descubrirás ese gozo
que sólo puede venir de tu interior.
Cuando haces cualquier cosa que te gusta,
comienzas a reconectarte con tu centro.
Si haces algo que no te gusta,
te desconectas de tu centro.
·
La alegría viene del centro y de ningún otro lugar.
¡Así que úsala como criterio de verificación
y sé escrupuloso con el resultado!
Osho


Pensar no es bueno para tener confianza.
El pensamiento es el espíritu crítico,
pero es necesario pensar hasta que llegas
a ese umbral en el que el pensamiento
ya no sirve para nada y ahí
has de tirarte de cabeza:
o al miedo, o a la confianza.
Éric-Emmanuel Schmitt


Siempre lo intentaste.
Siempre fallaste.
No importa.
Inténtalo otra vez.
Falla de nuevo. Falla mejor.
Samuel Beckett

Julio Cortázar, citas tomadas del cuento El perseguidor


-lo que pasa es que se creen sabios –dice de golpe-. Se creen sabios porque han juntado un montón de libros y se los han comido. Me da risa, porque en realidad son buenos muchachos y viven convencidos de que lo que estudian y lo que hacen son cosas muy difíciles y profundas. En el circo es igual, Bruno, y entre nosotros es igual. La gente se figura que algunas cosas son el colma de la dificultad, y por eso aplauden a los trapecistas, o a mí. Yo no sé que se imaginan, que uno se está haciendo pedazos para tocar bien, o que el trapecista se rompe los tendones cada vez que da un salto. En realidad las cosas verdaderamente difíciles son otras tan distintas, todo lo que la gente cree poder hacer a cada momento. Mirar, por ejemplo, o comprender a un perro o a un gato. Esas son las dificultades, las grandes dificultades. Anoche se me ocurrió mirarme en este espejito, y te aseguro que era tan terriblemente difícil que casi me tiro de la cama. Imagínate que te estás viendo a ti mismo; eso tan solo basta para quedarse frio durante media hora. 

-Estoy tan solo como este gato, y mucho mas solo porque lo sé y él no.

Julio Cortázar  //  El perseguidor

entender las cosas, proverbio zen


Si entiendes, las cosas son así.
Si no entiendes, las cosas son así.
Proverbio zen

Nelson Mandela, es posible aprender a amar


“Siempre he sabido que en el fondo del corazón
de todos los seres humanos hay misericordia y generosidad.
Nadie nace odiando a otra persona por el color de su piel,
su procedencia o su religión.
El odio se aprende,
y si es posible aprender a odiar, es posible aprender a amar…”

Nelson Mandela

Citas tomadas del libro "El tiempo de los asesinos" de Henry Miller


Los poetas de hoy retroceden, embalsamándose en un  lenguaje críptico, cada vez más incomprensible. Y, a medida que van desapareciendo uno tras otro, los países que los vieron nacer se van arrojando de cabeza a su propia perdición. 

El poeta está hoy obligado a renunciar a su vocación porque ha dado ya  pruebas de su desesperación, porque ha llegado a comprender que es impotente para comunicarse con sus semejantes. Ser poeta fue en un tiempo la vocación más alta, hoy es la más vana. Y ello no porque el mundo sea inmune a la voz del poeta, sino porque el poeta mismo no cree ya en su misión divina. Está desentonado desde hace un siglo o más; y nosotros no sabemos ya modular. El chillido de la bomba aún tiene sentido para nosotros, pero los delirios del poeta nos parecen un galimatías. Y es un galimatías efectivamente puesto que entre los dos mil millones de seres que forman la población del mundo, sólo unos pocos miles pretenden comprender lo que dice el poeta. El culto del arte toca a su fin cuando sólo existe ya para un puñado de elegidos. Entonces deja de ser arte para convertirse en el lenjuage cifrado de una sociedad secreta cuyo fin es propagar una individualidad que ha perdido su sentido. El arte debe excitar las pasiones humanas, inspirar a los hombres visión, lucidez, coraje, fe ¿Qué artista del lenjuage ha sabido conmover recientemente al mundo como lo ha hecho Hitler? ¿Algún poema ha sacudido a la humanidad como la bomba atómica? desde el advenimiento de cristo no asistimos a tales fenómenos, multiplicándose a diario. ¿De qué mas dispone el poeta, que puedan compararse con ésas? ¿O de qué sueños? ¿Dondé está su tan cacareada imaginación? La realidad está aquí, ante nuestros propios ojos, en toda su desnudez, pero ¿dónde está el canto que la anuncie? ¿Hay un solo poeta, aunque sea de quinta categoría a la vista? Yo no veo ninguno. No llamo poeta a esos que hacen versos rimados o no. Llamo poeta al hombre capaz de cambiar profundamente el mundo. ¡Si un poeta tal vive entre nosotros, que se manifieste! Pero debe ser la suya una voz capaz de ahogar el trueno de la bomba. Y su lenguaje capaz de fundir el corazón de los hombres y hacer hervir su sangre.

Poco importa que perdamos al poeta si salvamos la poesía. No hay necesidad ni de papel ni de tinta para crear poesía y propagarla. Los pueblos primitivos en general son poetas de la acción, poetas de la vida. Hacen aún poesía, auqnue su poesía ya nos conmueva. Si fuéramos sensibles a lo poético, no permaneceríamos insensibles a su manera de vivir; habríamos incorporado su poesía a las nuestra, habríamos infundido en nuestras vidas esa belleza que impregna la suya. La poesía del hombre civilizado ha sido siempre exclusiva, esotérica. Ha causado su propia muerte. 

Somos inadaptados hasta la locura. Añoramos encontrar nuestro puerto, pero estamos rodeados de bastos espacios vacíos. Necesitamos un maestro, pero nos falta la humildad, la flexibilidad, la paciencia necesaria. No estamos cómodos ni nos sentimos agusto con los grandes de espíritu; aún los más grandes entre ellos nos resultan sospechos y defectuosos. Y, pese a todo, sólo encontramos afinidad en los tipos más elevados.

Se puede ser aclamado como un gran rebelde, pero nunca seremos amados. Y para el rebelde, más que para el resto del género humano, es absolutamente necesario conocer el amor, darlo aún más que recibirlo y serlo aún más que darlo.

El rebelde es traicionero y sacrílego a la vez, si no en la letra, al menos en el espíritu. Es en el fondo un traidor, porque teme la humanidad que lleva en sí y que podría unirlo a sus semejantes; es un iconoclasta porque, al reverenciar demasiado la imagen, llega a temerla. Lo que quiere sobre todas las cosas es su humanidad común, sus poderes de adoración y reverencia. Está harto de estar solo, no quiere ser siempre un pez fuera del agua. No puede vivir con sus ideales a menos que éstos sean compartidos, pero ¿cómo comunicarlos si no habla el mismo idioma que su prójimo? ¿Cómo conquistarlo si no conoce el amor? ¿Cómo conocerlo para que construya si toda su vida está consagrada a destruir?

Doctor Gachet (Doctor de Vicent van Gogh en una carta a Theo, hermano de Vincent): "¡Amor al arte no es la expresión exacta! ¡Habría que darle más bien el nombre de fe, una fe de la cual Vincent fue el mártir!"

Soy bastante fiel en mi infidelidad y, aunque he cambiado, soy el mismo, y lo único que me atormenta es ¿para qué puedo servir? ¿No podría ser útil de algún modo? ¿Cómo puedo hacer para aprender aún más y profundizar en determinados temas? Ya ves, eso es lo que me atormenta constantemente, pero me siento atado por la miseria, excluido de participar en esta u otra obra y ciertas cosas necesarias están  fuera de mi alcance. Por todo esto no se puede dejar de sentir melancolía. Siente uno como un vacío donde debería haber amistades y afectos fuertes y serios, siente un terrible descorazonamiento royéndole hasta la misma energía moral, la fatalidad parece poner una barrera a los instintos afectivos y sentimos como una oleada de asco que sube en nosotros, hasta hacernos exclamar: ¿Hasta cuándo, Dios mío? 
Fragmento de una carta de Van Gogh a su hermano Theo, julio de 1880.

"Sufrir sin quejarse es la única lección que tenemos que aprender en esta vida." Van Gogh

El mundo no quiere originalidad, quiere conformidad, esclavos, más esclavos. El lugar que corresponde al genio está en el albañal, cabando zanjas o en las minas y canteras, donde su talento no será utilizado. Un genio en busca de empleo es uno de los espectáculos más tristes del mundo. No encaja en ninguna parte, nadie quiere saber nada de él. Es un inadaptado, dice el mundo. Y con esto le cierran violentamente.

El camino hacia el cielo pasa a través del infierno ¿No? Para alcanzar la salvación es necesario vacunarse con el pecado. Hay que experimentar todos los pecados, tanto los veniales como los capitales, ganarse la muerte, con todos los apetitos, no rehusar ningún veneno, no rechazar ninguna experiencia, por degradante o sórdida que sea. Hay que llegar al límite de las propias fuerzas, comprender que se es en realidad un esclavo. 

Ningún júbilo es comparable al del creador, porque la creación no tiene otro fin que ella misma.

Dios no quiere que vayamos a él en la inocencia. Hemos de conocer el pecado y el mal, hemos de desviarnos del sendero, perdernos, alzarnos desafiantes y desesperados; hemos de resistir tanto como lo permitan nuestras fuerzas, para que la rendición sea absoluta y abyecta.

Lo que creamos con la mano y la lengua no tiene valor; lo que creamos con nuestras vidas es lo que cuenta. Sólo cuando nos convertimos en una parte de la Creación comenzamos realmente a vivir.

Sólo el individuo emancipado tiene acceso a la libertad. Y esta libertad se gana. Es una liberación gradual, una lucha lenta y laboriosa en la que se exorcisan las químeras. No pueden matarse las químeras puesto que los fantasmas sólo adquieren realidad en la medida en que son reales los temores que los invocan. Conocerse a sí mismo, es liberarse de los demonios que nos poseen. 


La insoportable levedad del ser, Milan Kundera



"Esa oscuridad es pura, limpia, sin imágenes ni visiones, esa oscuridad no tiene final, no tiene fronteras, esa oscuridad es el infinito que cada uno de  nosotros lleva dentro de sí. (¡En efecto, quien busca el infinito, que cierre los ojos!)"

"...la mujer no puede resistirse a la voz que llama a su alma asustada; el hombre no puede resistirse a la mujer cuya alma es sensible a su voz."

"Todos los franceses son distintos. Pero todos los actores del mundo se parecen, en París, en Praga y en el último teatro de provincias."

"Parece como si existiera en el cerebro una región totalmente específica, que podría denominarse memoria poética y que registrará aquello que nos ha conmovido, encantado, que ha hecho hermosa nuestra vida. desde que conoció a Teresa, ninguna mujer tenía derecho a imprimir en esa parte del cerebro ni la más fugaz de las huellas."

"No busco el placer, decía, busco la felicidad, y el placer sin felicidad no es placer."

"Es posible que no seamos de amar precisamente porque deseamos ser amados, porque queremos que el otro nos de algo (amor), en lugar de aproximarnos a él sin exigencias y querer solo su mera presencia."

"Ninguna persona puede otorgarle a otra el don del idilio. Eso sólo lo sabe hacer el animal, porque no ha sido expulsado del paraíso. El amor entre un hombre y un perro es un idilio. En el no hay conflictos, no hay escenas desgarradoras, no hay evolución."

“Yo no soy pobre” José Mujica


“Yo no soy pobre, pobres son los que creen que yo soy pobre.Tengo pocas cosas, es cierto, las mínimas, pero sólo para poder ser rico”….

“Quiero tener tiempo para dedicarlo a las cosas que me motivan. Y si tuviera muchas cosas tendría que ocuparme de atenderlas y no podría hacer lo que realmente me gusta. Esa es la verdadera libertad, la austeridad, el consumir poco. La casa pequeña, para poder dedicar el tiempo a lo que verdaderamente disfruto. Si no, tendría que tener una empleada y ya tendría una interventora dentro de la casa. Y si tengo muchas cosas me tengo que dedicar a cuidarlas para que no me las lleven. No, con tres piecitas me alcanza. Les pasamos la escoba entre la vieja y yo; y ya, se acabó. Entonces sí tenemos tiempo para lo que realmente nos entusiasma. No somos pobres”

José Mujica
Presidente de Uruguay

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